13 de febrero de 2012

Cómo instalar un servidor SSH en Linux

Recientemente me he comprado un ordenador nuevo. Mi antiguo ordenador es demasiado potente y estable a día de hoy como para apagarlo para siempre y dejar que el tiempo lo consuma, pero tampoco quiero mantener una torre, un monitor y un teclado en mi mesa teniendo en cuenta que no los voy a usar dado que mi nuevo ordenador es un portátil. Con el fin de darle una segunda vida al ordenador he preferido instalarle una distribución de GNU/Linux y activar un servidor SSH.

Por medio de un servidor SSH puede utilizarse de manera remota la terminal de un sistema operativo Linux, del mismo modo que se utilizaría estando delante por medio de un TTY (Ctrl+Alt+F1) o de la consola típica de la interfaz gráfica. Lo único que cambia es que no estás delante del ordenador, sino a través de Internet. Gracias a esto, puedo aislar mi ordenador, dejándolo por ejemplo en el sótano, pero trabajar con él desde el resto de la casa, o desde cualquier sitio del mundo gracias a que está conectado a Internet.

8 de febrero de 2012

Ejecutar un programa o un archivo al encender el PC

Supongamos que diariamente enciendes el ordenador y realizas las mismas tareas una vez conectado, como abrir el explorador web, cargar un documento o simplemente un programa corporativo de tu empresa. Todos los días enciendes el ordenador, y una vez hecho tienes que hacer clic en un icono, luego en otro, y luego en otro. Qué aburrimiento.
O peor aún: cuando enciendes el ordenador, que tarda varios minutos en hacerlo, tienes que abrir un programa que también tarda varios minutos en estar preparado para su uso. No puedes alejarte del ordenador proque tienes que estar alerta para abrir el segundo programa (o perderías más minutos), pero tampoco quieres estar pendiente de una acción tan momentánea que te hace perder tu tiempo.

¿No existiría alguna forma de enseñar al ordenador a abrir ciertos programas al encender el ordenador, del mismo modo que se conectan otros como el antivirus o el Skype automáticamente al arrancarlo? Naturalmente que la hay, y descubrirla es muy sencillo.

1 de febrero de 2012

Cómo crear tipos personalizados en el Diario de Outlook

Algún día hablaré del Diario de Outlook. Es una herramienta poco conocida, aislada, escondida, pero que para la gente a la que le importa el control del tiempo, porque quieran saber cuánto le dedican a cada tarea, porque necesiten una autoría acerca de lo que se ha empleado en realizar un proyecto, o porque simplemente quieren conocer cuánto tiempo malgastan (con perdón), le puede venir muy bien.

Digamos básicamente que el Diario es una maravillosa (en serio) herramienta con la que se puede registrar los eventos temporales que realices. Por ejemplo, puedes utilizar el Diario para llevar un historial de las llamadas que haces, las reuniones a las que asistes, los correos electrónicos que envías y hasta los documentos de Office que editas.

1 de enero de 2012

Cómo volcar imágenes de una videocámara en Windows 7

¡Es Navidad! Y a la gente en Navidad le encanta hacer fotos y vídeos y enseñárselos a sus familiares o amigos cuando se reúnen o subirlos a Facebook, a Tuenti, a Flickr o a YouTube para que sus compañeros puedan verlos en cualquier momento. Pero, mientras las cámaras digitales están causando sensación, con la sencillez de enchufarlas al ordenador y copiar los vídeos de una carpeta a otra, existe gente que todavía utiliza cámaras DV que trabajan con cintas.

En versiones anteriores de Windows, Windows Movie Maker funcionaba bien con el estándar FireWire. Pero las cosas han cambiado y el Windows Live Movie Maker de Windows 7 no trabaja con FireWire. Si tu cámara DV tiene salida USB es posible que puedas usar Movie Maker, como si de una cámara web se tratase. En cualquier caso daré por hecho que quieres hacer la alternativa más ideal: usar FireWire para capturar vídeo con la mayor calidad de imagen posible.

6 de diciembre de 2011

Referencias absolutas y relativas en una hoja de cálculo

Introducción

Una de las operaciones más comunes es copiar una fórmula. Por ejemplo, en la imagen que se presenta abajo tenemos una de las tareas más habituales: una tabla con diferentes resultados, y tenemos que hacer la misma operación (como una multiplicación), fila a fila. En este caso, el tirador que hay en la esquina inferior derecha de la celda nos facilita las cosas. En el ejemplo de la foto, queremos calcular el total de las ventas para cada producto. Para el primer producto, en la celda D3 escribiríamos =B3*C3 y nos daría en este caso las ventas totales de tornillos. Si ahora utilizamos el tirador de la esquina inferior derecha y arrastramos hasta la celda D8, nos hará respectivamente las multiplicaciones =B4*C4, =B5*C5…

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¿Cómo? ¿Cómo ha sabido Excel que queríamos multiplicar los demás elementos? ¿Por qué no ha copiado el resultado de la celda D3? La respuesta no tiene ningún misterio y es muy sencilla: por el tipo de referencias que hemos hecho a las celdas en la operación.

En Excel hacer una referencia a otra celda quiere decir “referirse a ella en la fórmula”. En otras palabras: según el ejemplo, nosotros no escribimos en la celda D3, =0,10*12, porque si tenemos que cambiar la cantidad de tornillos vendidos, tendríamos que volver a modificar la fórmula. En su lugar, decimos que multiplique lo que hay en esta celda por lo que hay en esta otra. Esto es una referencia.

Las referencias

Hay dos tipos de referencia: referencias absolutas y referencias relativas.

  • Cuando en el ejemplo al utilizar el tirador e insertar la función en el resto de las celdas, ha cambiado las referencias en el resto de las celdas es porque hemos utilizado referencias relativas. En realidad, cuando usamos una referencia relativa, no le decimos a Excel “multiplica lo que hay en la celda B3”, sino que le estamos diciendo “multiplica lo que tienes dos celdas a tu izquierda”. Por eso, cuando hemos arrastrado hacia abajo, Excel ha usado para cada celda, los valores que tenía a su izquierda.
  • Sin embargo, es posible utilizar referencias absolutas. En este caso, sí que le estaremos diciendo “introduce lo que hay en la celda B3”. Si utilizamos el tirador para copiar la fórmula, Excel no moverá su referencia, sino que seguirá utilizando la celda B3 en su operación. Si en este ejemplo hubiéramos usado referencias absolutas en lugar de referencias relativas, al arrastrar la fórmula hubiera seguido manteniendo los valores B3 y C3 en la fórmula en lugar de incrementarlos, por lo que, efectivamente, hubiera copiado el valor. Para introducir una referencia absoluta en lugar de una relativa hay que escribir un símbolo de dólar delante, por ejemplo, $B$3.

Por si acaso no ha quedado este concepto muy claro, vamos a ver un ejemplo muy visual que explica a la perfección el funcionamiento de las referencias. Supongamos los siguientes datos en el rango de celdas A1:B7.

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Ahora nos situamos en la celda D1 y escribimos =A1. El resultado de la fórmula será Lunes. Utiliza ahora el tirador para arrastrar esta fórmula hasta D7. Con el rango D1:D7 seleccionado, usa ahora el tirador y arrastra hasta la celda E7. Habrás creado un rango D1:E7 que verás que tiene exactamente los mismos elementos que los de la parte de la izquierda.

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Como ves en la fórmula que hemos usado, =A1, la ausencia de símbolos de dólar quiere decir que hacemos una referencia relativa. Por lo que si copiamos la fórmula a otras celdas, se moverá también la referencia. Utiliza la barra de fórmulas para ver en el nuevo rango cómo la referencia va cambiando en función de la celda que examines: =A1, =A2, =A3… En esto consiste la referencia relativa: “lo que haya en la celda que tienes tres columnas a la izquierda”.

Ahora sitúate en la celda G1 y escribe =$A$1. Repite la misma operación que has hecho antes: utilizando el tirador crea un rango G1:H7 (recuerda que tienes que usar el tirador dos veces, uno verticalmente y otro horizontalmente). Puedes ver que ha copiado “Lunes” en todas las celdas. Como hemos usado los símbolos de dólar, la referencia es absoluta, y Excel copia lo que haya en la celda A1, con independencia plena de cómo muevas las celdas.

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¿Es posible mezclar referencias absolutas y referencias relativas? Naturalmente que es posible. Sitúate en la celda D9 y escribe en la fórmula =$A1. Utilizando el símbolo de dólar junto a la letra quiere decir que la referencia a la columna es absoluta, pero, cuidado, no respecto a la fila. Crea el rango D9:E15 con el tirador y verás cómo se cumple que la referencia a la columna es absoluta, siempre se refiere a la A, a diferencia de la fila, que cambia según cómo lo muevas.

Si repites la operación en la celda G9 escribiendo =A$1, verás cómo también puede ser independiente respecto a la fila. En este caso, siempre se refiere a la fila 1, pero según cómo movamos la columna será una referencia a una o a otra.

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Para cambiar rápidamente entre el tipo de referencia puedes usar la tecla F4. Por ejemplo, si cuando escribes una fórmula haces clic en una celda, pondrá la dirección de la celda en tu fórmula, por ejemplo, si haces clic en B3 escribirá en la fórmula B3. Pulsando F4 cambiarás entre B3, $B$3, B$3 y $B3.

Conclusión

Distinguir bien entre las referencias absolutas y las referencias relativas te ayudará a ser más eficiente a la hora de realizar las hojas de cálculo. Si has intentado previamente hacer un cálculo con rangos y te molestaba que Excel cambiara los valores de la fórmula, ahora comprenderás la explicación a este fallo. Como último ejemplo que muestra la utilidad de las referencias absolutas y relativas, la siguiente hoja hace para cada día una suma desde el primer día (referencia absoluta al primer valor) hasta el día actual (referencia relativa hacia el valor de la misma fila). La función aparece en la barra de fórmulas.

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